Monday, November 25, 2013

Mis Vacaciones. Por Ian Pfeiffer




Hola Mario,
Estoy ansioso de empezar español contigo este Lunes. No estudié español por dos o tres años pero amo la lengua. En el colegio estudié un año, y en la Universidad estudié por un semestre. Después, miré películas con subtítulos en inglés o español, practicando mi español y escribiendo las palabras que no entendí. Esto funciona, pero es mi sueño entender y discutir en español fluente. La mayoría del tiempo, capto la idea pero los detalles … no.

Para  practicar mi español, escribo un mensaje de mis vacaciones:

En el año 2010, he viajado en España por tres semanas, y fue maravilloso! Miré Madrid, adonde jugué futbol con mis amigos y bailamos en una discoteca hasta las siete de la mañana. Hubo una chica llamada Laura, tan linda, pelo tan marrón. Nunca la vi después de esta noche, pero no la olvido. En Barcelona, traté "Couchsurfing" con un chico que  fue muy divertido, pero olvido su nombre. Hicimos una torta de pollo, la cual fue deliciosa. Es mi receta favorita. Fue muy difícil encontrar los ingredientes en Español! Encontré muchos ingredientes y golosinas en La Rambla, ¡qué calle!
La semana más importante en España, pasé en el Parque Monfrague, en el Oeste de España. Fue en un programa llamado “VaughanTown”, adonde los profesionales en España practican Inglés con los Ingleses o Americanos. Por mi trabajo, pasé una semana en un hotel cuatro estrellas y la comida fue mejor que la cama! Después de dos meses  viajando, dos meses de sandwiches y dos meses de hostales, fue un paraíso. 

Estaba solo cuando la semana empezó, pero tuve amigos una semana después.

Qué lástima que no tuve tiempo para estudiar español durante los últimos años, pero es como usted dijo, es magia, es el destino que estábamos en el mismo cubículo.

Hasta el lunes!

Escrito por:
Ian Pfeiffer
GMCR Waterbury, VT

22 de noviembre 2013

Monday, November 18, 2013

“Sambas” Por Frederico Guillen




Tengo un nuevo par de zapatos—mi primer par de “Sambas” hecho por y para Adidas.  Ellos son zapatos para fútbol—mi primer par en mi vida.

Recuerdo mirando los Sambas, con sus tres bandas blancas en las ventanas de las tiendas en Paris cuando tenía más o menos 10 años. Tenía un par de zapatos baratos del "Bon Marché" en ese tiempo.  

Pero mi amigo Jaques Dodart, su padre fue doctor Francés, tenía un nuevo par de Sambas cada seis meses. Su madre era de St. Luis en Missouri.  

Me pregunto ¿qué hace Jaques hoy?—probablemente es un doctor como su padre.  Era  muy listo. Me pregunto también si ¿St. Luis puede ganar el juego número 6 contra los Boston Red Sox (los calcetines rojos) en  la serie mundial?.

Esta tarde, miré la etiqueta en mis Sambas, están hechos en Vietnam.  Recuerdo las imágenes en la televisión de los jóvenes soldados americanos en las noticias de las seis, con Walter Cronkite.  Los soldados heridos vestidos en uniformes verdes eran llevados en camillas a través del lodo naranja, por otros soldados jóvenes.  Los heridos tuvieron botellas intravenosas encima de ellos, conectadas a sus brazos.

Recuerdo también los refugiados vietnamitas en París, de 9 o 10 años, como yo, jugando basquetbol, no fútbol como los franceses.   Ellos fumaron en el parque Luxemburgo -- “Gaulloise” sin filtros.   Pienso que las canchas  de arcilla de tenis en el parque tenían barro del mismo color del lodo de Vietnam.

Espero que un poco de los 56 dólares que pagué por mis Sambas vayan a ayudar a  los jóvenes vietnamitas de hoy.  

Las suelas están hechas de caucho—no son sintéticas—mejor para nuestro mundo.

Escrito por:
Frederico Guillen
GMCR Waterbury, Vermont
18 de noviembre 2013